Vías de Penetración de Sustancias Químicas
1.
Inhalación
Las partículas muy finas, los
gases y los vapores se mezclan con el aire, penetran en el sistema
respiratorio, siendo capaces de llegar hasta los alvéolos pulmonares y de allí
pasar a la sangre. Según su naturaleza química provocarán efectos de mayor a
menor gravedad atacando a los órganos (cerebro, hígado, riñones, etc.). Y por
eso es imprescindible protegerse. Las partículas de mayor tamaño pueden ser
filtradas por los pelos y el moco nasal, donde quedarán retenidas. Algunos de
los gases tóxicos que actúan por absorción inhalatoria: Monóxido de carbono, Ácido cianhídrico, Sulfuro de hidrógeno, Vapores de mercurio.
Otras intoxicaciones pueden ser
producidas por absorción de vapores procedentes de disolventes como: Benceno, Metanol,
Nitrobenceno.
2.
Absorción cutánea
El contacto prolongado de la piel
con el tóxico, puede producir intoxicación por absorción cutánea, ya que el
tóxico puede atravesar la barrera defensiva y ser distribuido por todo el
organismo una vez ingresado al mismo. Son especialmente peligrosos los tóxicos
liposolubles como los insecticidas y otros pesticidas.
3.
Ingestión
La sustancia ingerida conlleva un
riesgo específico dependiendo de su naturaleza, siendo diferente la gravedad
del accidente y la urgencia de su atención, la cual nunca es menor. Algunas
sustancias muestran su efecto tóxico de forma inmediata, especialmente aquellos
de acción mecánica (como los corrosivos), pero otros no lo hacen hasta después
de su absorción en el tubo digestivo, distribución y metabolización, por lo
cual pueden aparentar ser inocuos en un primer momento. Faltan las
prevenciones.
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